El Arancel
UNHEARD. 5/06/2019 11:43 P.M.
Ahora, ya en pleno siglo XXI, habiendo dejado atrás los problemas de un siglo tan aterrado como el pasado, ahora en el borde de la nueva era industrial, tecnológica y social, disfrutamos los avances que un siglo lleno de guerras nos dejaron, los frutos llenos de un pasado que no queremos ver, pero que será indiferente en el presente.
Pero no todo en el mundo es bondad y olvido, ese siglo si trajo unas cuantas repercusiones a nuestra realidad, en el caso de mi país, el tercer mundo, las consecuencias no son exactamente favorables, de ese montón de explosiones y desgracia llegó un imperio al norte de américa pero no tan al norte para ser Canadá ni tan al sur para que sus habitantes sean estereotipados como indios violadores y ladrones en la cabeza de no solo el presidente más naranja y más proteccionista sino también sus votantes en el país más migrante y más renuente con el poder económico, político y militar del mundo, en la historia del mundo. Pero el problema no es en sí mismo el país, no en es sí mismo el presidente Trump, es lo más intrascendente pero relevante de este año, el una época que al menos en México significa ver una boleta y llorar de la tristeza al ver que la fé, es lo único que nos podría mantener con vida, hay elecciones en EEUU, no se como sean del todo las elecciones allá, con la telenovela de mi país cada seis años es suficiente, pero si se algo; cuando estas en campaña todo es un futuro prometedor y promesa tras promesa para que los votantes te den un papelito que te avale como el menos peor de un tumulto de gente que no es más malo que tu la mayoría del tiempo con los demás, pero son políticos, y por esta característica ya saben que te deben de prometer el cielo y las estrellas en un plato de oro mientras los ángeles te cantan, pero Trump tiene un problema, el ya está en el poder ya saben cómo gobierna y lo que necesita no son actos simbólicos como que en su administración se permita a los niños y niñas de primaria llevar falda o pantalón según prefieran, o sacar mineros de Pasta de Conchos, el necesita hacer cosas que repercutan en la vida del ciudadano estadounidense, la respuesta: una guerra comercial con China, confrontaciones económicas con países como la India y Rusia, imponerle aranceles a México.
Nadie dijo que tenían que ser sabias decisiones ni que necesariamente podían repercutir positivamente, solo necesita poner a hervir el agua en una olla a presión para que su mensaje original de odio, xenofobia, racismo y proteccionismo vuelva, y desde la posición de poder que tiene volvió con esteróides. Pero EEUU claro que puede tener la fuerza para hacer todo eso y más, pero afrontar a largo plazo es un poco más difícil.
Aún así a mucha gente en EEUU se le sale lo amlover, bueno en este caso lo trumpista y otro tanto de gente que teme por su futuro y solo quiere lo mejor para su país se suma no del todo convencido a su campaña. Su reelección es clara, tan clara como que el lunes habrá aranceles con todo lo que les pueda decir Ebrard en la Casa Blanca, lo que realmente importa es lo que diga Trump desde su ambición. Es claro que la medida es mala, pero para México es terrible, no sabemos si los exportadores puedan seguir enviando productos por los altos precios, a su vez no sabemos cómo pagarán los consumidores el 5% y después el 25% en el lejano mes de octubre, lo terrible es que México no tiene con qué defenderse, lo peor es que no arregla nada ya que al menos nuestra mal sea su bien pero no será así todo podría ir en picada, mientras más impuestos menos oportunidades habrá en México, aumentará la migración con todo y muro pasarán más latinos, los productos se elevarán y no bajarán para ningún país, bonitos meses los que vendrán.
Ahora, ya en pleno siglo XXI, habiendo dejado atrás los problemas de un siglo tan aterrado como el pasado, ahora en el borde de la nueva era industrial, tecnológica y social, disfrutamos los avances que un siglo lleno de guerras nos dejaron, los frutos llenos de un pasado que no queremos ver, pero que será indiferente en el presente.
Pero no todo en el mundo es bondad y olvido, ese siglo si trajo unas cuantas repercusiones a nuestra realidad, en el caso de mi país, el tercer mundo, las consecuencias no son exactamente favorables, de ese montón de explosiones y desgracia llegó un imperio al norte de américa pero no tan al norte para ser Canadá ni tan al sur para que sus habitantes sean estereotipados como indios violadores y ladrones en la cabeza de no solo el presidente más naranja y más proteccionista sino también sus votantes en el país más migrante y más renuente con el poder económico, político y militar del mundo, en la historia del mundo. Pero el problema no es en sí mismo el país, no en es sí mismo el presidente Trump, es lo más intrascendente pero relevante de este año, el una época que al menos en México significa ver una boleta y llorar de la tristeza al ver que la fé, es lo único que nos podría mantener con vida, hay elecciones en EEUU, no se como sean del todo las elecciones allá, con la telenovela de mi país cada seis años es suficiente, pero si se algo; cuando estas en campaña todo es un futuro prometedor y promesa tras promesa para que los votantes te den un papelito que te avale como el menos peor de un tumulto de gente que no es más malo que tu la mayoría del tiempo con los demás, pero son políticos, y por esta característica ya saben que te deben de prometer el cielo y las estrellas en un plato de oro mientras los ángeles te cantan, pero Trump tiene un problema, el ya está en el poder ya saben cómo gobierna y lo que necesita no son actos simbólicos como que en su administración se permita a los niños y niñas de primaria llevar falda o pantalón según prefieran, o sacar mineros de Pasta de Conchos, el necesita hacer cosas que repercutan en la vida del ciudadano estadounidense, la respuesta: una guerra comercial con China, confrontaciones económicas con países como la India y Rusia, imponerle aranceles a México.
Nadie dijo que tenían que ser sabias decisiones ni que necesariamente podían repercutir positivamente, solo necesita poner a hervir el agua en una olla a presión para que su mensaje original de odio, xenofobia, racismo y proteccionismo vuelva, y desde la posición de poder que tiene volvió con esteróides. Pero EEUU claro que puede tener la fuerza para hacer todo eso y más, pero afrontar a largo plazo es un poco más difícil.
Aún así a mucha gente en EEUU se le sale lo amlover, bueno en este caso lo trumpista y otro tanto de gente que teme por su futuro y solo quiere lo mejor para su país se suma no del todo convencido a su campaña. Su reelección es clara, tan clara como que el lunes habrá aranceles con todo lo que les pueda decir Ebrard en la Casa Blanca, lo que realmente importa es lo que diga Trump desde su ambición. Es claro que la medida es mala, pero para México es terrible, no sabemos si los exportadores puedan seguir enviando productos por los altos precios, a su vez no sabemos cómo pagarán los consumidores el 5% y después el 25% en el lejano mes de octubre, lo terrible es que México no tiene con qué defenderse, lo peor es que no arregla nada ya que al menos nuestra mal sea su bien pero no será así todo podría ir en picada, mientras más impuestos menos oportunidades habrá en México, aumentará la migración con todo y muro pasarán más latinos, los productos se elevarán y no bajarán para ningún país, bonitos meses los que vendrán.
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